ADICTOS AL SEXO
Gálatas 5:16-17
16"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no
satisfagáis los deseos de la carne.17 Porque el deseo de la carne es contra el
Espíritu, y el Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para
que no hagáis lo que quisiereis, c”
·
En este pasaje aprendemos que en un cuerpo lleno de
inequidades es difícil que el Espíritu more, el Espíritu es contra la carne.
Dice el pasaje, quienes son creyentes de Dios se debe luchar permanentemente
para no dejarse vencer por la carne no rendirse jamás no se debe de estar a la
disposición de la carne quien se rinde está sometido al dominio el dueño del
pecado. El creyente debe continuar luchando toda su vida para logar llegar el
reino de los cielos y llegar hacia donde está Cristo.
·
Hay mucha gente cristiana que está luchando
espiritualmente contra el mal. Y se hablamos del mal luchar contra la carne es
también luchar contra, alcohol, las drogas, violencia familiar maltrato a los
hijos, asesinatos robos, calumnias, difamaciones, criticas, falta de perdón,
enojo, odio, resentimiento, no confesar los pecados a Dios etc. el sacrificio
el esfuerzo continuará hasta que dejemos de existir en la tierra. Jesucristo
lucho se sacrificó entrego su vida en la cruz, y logro la victoria. Lo venció a
satanás, los cristianos tienen que luchar contra las vanidades y placeres que
parece que fueran duraderas pero en la realidad son momentáneos los creyentes
deben luchar por obedecer los mandatos divinos. Oponerse
toda clase de tentaciones y al espíritu maligno.
·
Los que dicen ser cristianos en el mundo actual, que
odien los propósitos de satanás condenen a la Transgresión de la ley de Dios
que si no lo cortamos de raíz, causara malestar o angustia de manera continuara
toda la vida y las consecuencias será muy graves.
Romanos 7:24-25
"!!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este
cuerpo de muerte?
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así
que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley
del pecado."
•
¡Miserable de mí! "!!Miserable de mí! ¿Quién me librará
de este cuerpo de muerte? Hay personas que se arrepienten del pecado y luchan
por no caer de nuevo pero llega el tiempo que no dejamos vencer por la Satanás
y será esclava del espíritu maligno será esclavo al pecado. Y un ser humano que
no cambia su vida, le está dando el triunfo al demonio a el pecado y el único que nos libra de las
tentaciones el único que nos libera es Jesucristo por lo tanto no debe alejarse,
de Él, no olvidarte de la oración, no dejar de leer las sagradas escrituras. Permanente
la comunión permanente con Dios a través de Jesucristo, no hay que dejar de
asistir a la iglesia predicar la Palabra de Dios.
Tito 2:11-12
•
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para
salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a
los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente"
•
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para
salvación. El propósito de Dios es salvarnos, gracias a su favor a la bondad
que nos enseña Pablo (Romanos 5:8-11) dice, “8 Mas Dios muestra su amor para
con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues
mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la
ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte
de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y
no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro
Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”.
•
Pablo enseña que gracias al amor, a la bondad, a la
compasión, al favor, a la misericordia de Dios. Creyentes renuncian a los molos
deseos, vanidades placeres perversidad y todo pecado. El sacrifico de nosotros
los que creemos en Jesucristo, es luchar por llevar una vida ordenada, justa y
piadosa, para el poder y la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 8:5-6
"Porque los que son de la carne piensan en las
cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida
y paz."
·
"Porque los que son de la carne piensan en las
cosas de la carne, carne (hebreo basar, en griego sarx, en latín caro) tiene
diversas significaciones. En ocasiones se refiere a todos los seres vivos o en
contraposición de Dios (subrayando así la fragilidad y debilidad de los seres
creados). En otros textos indica a todo el hombre o toma un sentido peyorativo
o pecaminoso. Los que solo piensan en la carne.
·
Según central de sermones en la vida de creyente he escuchado
hermanos decir que “la carne es dura”, en una connotación de que no se puede
vencer. La situación actual es que vemos personas que tienen problemas espirituales
o ataduras carnales, los cuales les parece que nunca podrán vencer niñez,
adolescencia o cuando fueron adultos. Pero después de haber conocido lao
cambiar su forma / manera de “vivir”. Unos cargan con esos problemas desde su verdad,
piensan que esa situación es “imposible” de resolver. Podemos vencer la ¿Cómo podemos lograrlo? carne y sus pasiones? ¿Y si
no lo hacemos que puede ocurrir? ¿Qué pues haremos?
I. LA CARNE ES DÉBIL.
A. ORIGEN.
Muchas personas tratan de justificar su manera de
vivir diciendo que “debido” a la debilidad de la carne, hoy día no se pude ser
fiel a Dios. Ellos entienden que el problema o la razón de su situación
personal es “externa” a ellos, por ejemplo: Los programas de televisión, los
compañeros de trabajo o escuela, familiares, otros.
La realidad es que el problema comienza por y en
nosotros mismos. La Biblia dice en Romanos 7:21 Así que, queriendo yo hacer el
bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 22 Porque según el hombre
interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero veo otra ley en mis miembros,
que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del
pecado que está en mis miembros. 24¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este
cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que,
yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del
pecado.
Tenemos que comenzar, aceptando como realidad, que el
problema se origina en nosotros mismos, y debemos dejar, el tratar de
justificarle a Dios, la razón por la cual no podemos vencer nuestros deseos
carnales.
B. SITUACIÓN.
La Biblia nos señala que los deseos,
pasiones y placeres de la carne, tienen como resultado final la muerte y
separación de Dios (Santiago 1:15 Entonces la concupiscencia, después que ha
concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la
muerte.; Romanos 6:23; Romanos 3:23). También menciona que no combatir esos
deseos hace que la carne y el pecado nos esclavice (Juan 8:34 Jesús les
respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado,
esclavo es del pecado.
La Biblia nos dice que no permitamos o
proveamos que el pecado y los deseos de la carne reinen en nuestros cuerpos
(Romanos 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos
de la carne. Romanos 6:12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal,
de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias Gálatas 6:7 No os engañéis;
Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción;
mas el que siembra para el Espíritu, del
Espíritu segará vida eterna.
II. ¿CÓMO VENCEREMOS? ROMANOS 8:37 ANTES, EN TODAS
ESTAS COSAS SOMOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ.
A. ESTAR
EN CRISTO.
Hay varios puntos importantes que deben ser observados
cuando se estudia lo que la Biblia dice respecto a la vida espiritual o en el
espíritu. 1) No es una opción sino una orden. 2) No es solamente para los que
ejercen cargos o tienen responsabilidades. Debemos estar claros, cuando
finalicemos este estudio, que la vida en el espíritu es lo que Dios espera de
todos sus hijos.
Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para
los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Romanos 7:24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de
este cuerpo de muerte? El apóstol Pablo después de haber presentado la situación
que tenemos en nuestros cuerpos con el pecado y la carne. Situación que escritor de los Hebreos en el capítulo 12
verso 1 dice “…del pecado que nos
asedia.” indicando que nos tiene en estado de “sitio”
rodeados. Pablo afirma el capítulo 8 de
Romanos “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús…”
La palabra condenación tiene dos connotaciones dentro
de este pasaje: 1) se refiere al estado de perdición en que se encuentra la persona
que no tiene a Cristo, y 2) contiene una referencia indirecta al pecado que es
quebrado (cortado, desplazado) cuando la persona se convierte. En otras ser
destruido su poder, su fuerza, su capacidad de esclavizar palabras para que se
destruyan las consecuencias del pecado, primero tiene que Romanos 8:2 Porque la ley (el poder) del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley (el poder) del pecado y de la
muerte.
Así como el pecado y la muerte reinan en aquellos que
no conocen a Cristo, el Espíritu y Cristo (camino, verdad y vida Juan 14:6)
reinan y permanecen en los verdaderos creyentes.
B. ANDAR
EN EL ESPÍRITU.
Entonces, ¿para quiénes no hay ninguna condenación?
para “los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu”. No hay
puntos medios, o se anda conforme a la carne o conforme al Espíritu (vv 1, 4);
se piensa en las cosas carnales, o en las del Espíritu (v5); nos ocupamos en
las cosas de la carne, o en las del Espíritu (v6); si vivimos conforme a la
carne, no podemos vivir conforme al Espíritu (vv 8, 9); se tiene al Espíritu de
Dios, o no (v9); se está vivo, o muerto (v10); o se es hijo de Dios, o no se es
(v16). También debemos estar conscientes que el verbo “andar” es sinónimo de
“vivir”. La vida cristiana no consiste en buenas intenciones, ni en meros
deseos; tampoco en persuasiones académicas, ni en abstracciones teológicas. Esa
vida es eminentemente objetiva. La teología es práctica, no teórica.
Gálatas 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos
también por el Espíritu.
C. PENSAR EN LO DEL
ESPÍRITU.
La verdadera vida espiritual no se limita a orar, leer
la Biblia, cantar, asistir a la iglesia y trabajar arduamente. Ésta consiste en
la presencia del Espíritu ejerciendo un control, que desplaza y vence al
pecado, para que se manifiesten las cosas que son agradables a Dios.
En el v 5 Pablo habla de aquellos “que son del
Espíritu”. Lo cual es indicativo de que primero uno está en el Espíritu o él lo
posee a uno; inmediatamente después se empieza a pensar en las cosas del
Espíritu (v5), y luego a ocuparse en las cosas del Espíritu (v6). Uno no puede
ocuparse en las cosas del Espíritu sin pensar en ellas, y no puede pensar en
esas cosas si no es dominado por el Espíritu. Los verbos “pensar”(v5) y
“ocuparse”(v6) en el idioma griego vienen de una misma
raíz que denota mucho más que solamente un proceso mental; implica la
participación de todas las facultades del alma: la razón, las emociones y las
determinaciones (decisiones). Ser guiado por el Espíritu de Dios no significa que en ciertos
momentos especiales o cruciales de la vida, uno recurre a Dios para saber qué
debemos hacer, sino que se refiere a la distantes a las anteriores, nuevos
objetivos y propósitos, valores e ideal es guianza, la orientación total de la
vida a través del Espíritu Santo, quien produce en uno nuevos conceptos,
orientaciones diferentes, inclinaciones muy acordes a la voluntad de Dios.
D. OCUPARSE DE LO
ESPIRITUAL O VIDA ESPIRITUAL.
El creyente no puede tener doble identidad; ser él y
además cristiano; la carnal y la espiritual. La vida en el Espíritu no es un
uniforme para ocasiones especiales; no son experiencias intermitentes, estados
circunstanciales o esporádicos. Ocuparse de lo espiritual o vida espiritual es
la expresión genuina de la vida cristiana.
En Efesios 5:19,20, Pablo exhorta a estar llenos del
Espíritu Santo, y luego, a hablar con salmos, himnos y cánticos espirituales .Quien
está lleno del Espíritu Santo cantará y hablará de las cosas del Espíritu.
E. CONVICCIÓN ESPIRITUAL POR MORADA DEL ESPÍRITU
El espíritu Santo no sólo produce adopción en
nosotros, también da conciencia y convicción de esta nueva identidad con Dios.
Uno no puede ser hijo de Dios y no saberlo. El Espíritu Santo nos indica todo
lo que implica esa relación con Dios. Romanos 8:9 Más vosotros no vivís según
la carne, sino según el Espíritu, si es que el
Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,
no es de él. 10Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto
a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. En los versos 9 y 10 de Romanos 8 hay dos afirmaciones
fuertes que garantizan al
creyente ser propiedad de Dios: el creyente no vive según la carne (naturaleza humana o
terrenal; deseos o pasiones), y el cuerpo exclusivo de Dios, y en quienes el
Espíritu ha hecho su morada (casa, está muerto en referencia al pecado. Esto
es, solamente quienes son propiedad residencia) tienen victoria sobre el
pecado. Esto significa que ser cristiano no consiste solamente en hacer una
confesión de fe y abrazar una creencia, sino en tener una experiencia
transformadora que nos hace vencer el pecado de afuera (externo) que se
presenta como una tentación, y el pecado de adentro (interno) que se manifiesta
como una fuerza Romanos 8:11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los
muertos a Jesús mora en
vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también
vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
F. AYUDA ESPÍRITU
Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda
en nuestra debilidad;
Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos,
pero el Espíritu mismo
Intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas
el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Es importante notar que cuando el texto dice que el Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad, no se refiere a situaciones de tentación o para
salir de apuros cuando hemos provocado un problema, sino que se refiere a la
ayuda que nos presta cuando nos acercamos a Dios. Es una ayuda para alcanzar
los niveles espirituales a los cuales Dios desea llevar al creyente.
El espíritu no está en el creyente tan sólo para
socorrerlo del mal, sino para introducirlo profundamente en las cosas de Dios.
La vida en el espíritu es mucho más que mantener una
guerra sin cuartel con aquello que es pecaminoso. No consiste en aceptar que
hay dos fuerzas idénticas en poder: el bien y el mal; la carne y el Espíritu;
el diablo y Cristo. ¡No! La vida en el Espíritu es la presencia dinámica del
Espíritu de Dios en el creyente, remontándose a las alturas espirituales
III. ¿CÓMO LOGRAMOS ESA VIDA
ESPIRITUAL?
A. LA PALABRA DE DIOS.
• Hebreos 10:16 Este es el pacto
que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en
sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,
• Corazón y la Mente
• La palabra de Dios se tiene
que poner (atesorar, guardar, retener) en EL CORAZÓN del creyente, y esto tiene
dos propósitos:
• La palabra se convierte en
deseo.
• Salmo 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos,
Para no pecar contra ti.
• Daniel 1:8 Y Daniel propuso en su corazón no
contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía;
pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
• Salmo 51:10 Crea en mí, oh
Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
• Jeremías 11:20 Pero, oh Jehová
de los ejércitos, que juzgas con justicia, que escudriñas la mente y el
corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque ante ti he expuesto mi causa.
• Proverbios 21:2 Todo camino
del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.
• 2) La palabra se torna en
espada que combate los malos pensamientos (frutos de la carne Gálatas 5) que
salen del corazón.
• Mateo 15:18 Pero lo que sale
de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón
salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las
fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
• Lucas 8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los
que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los
placeres de la vida, y no llevan fruto. 15Mas la que cayó en buena tierra,
estos son los que con corazón bueno y recto RETIENEN la
palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
• Efesios 6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la
espada del Espíritu, que es la palabra
de Dios;
• La palabra de Dios se tiene
que escribir (registrar) en LA MENTE del creyente. Esta palabra será la espada
espiritual que utilizaremos para vencer TODO pensamiento externo que quiera
llegar a contaminarnos el corazón.
B. AMOR A DIOS.
• Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama,
mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada
con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis
oído no es mía, sino del Padre que me envió.
• Romanos 8:37 Antes, en todas
estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
• Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han
crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
• 2 Corintios 10:4 porque las armas de nuestra milicia
no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
• Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente
crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la
carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí.
• Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la
tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida,
que Dios ha prometido a los que le aman.
1 Corintios 6:16
"¿O no sabéis que el que se
une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola
carne."
·
¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un
cuerpo con ella?” Una sola carne" que usa el apóstol Pablo para referirse
a la unión sexual entre un hombre con una prostituta en 1 Corintios 6:13 no
significa que existe un matrimonio entre ellos, aun el mismo Pablo dice que es
"fornicación": El sexo dentro del matrimonio es ordenado y aceptado
por Dios, pero el sexo fuera del pacto matrimonial es fornicación/ adulterio. En página ancla del evangelio manifiesta bueno y que
es lógico que son estudios muy profundos para entregárselo al creyente para que
pueda reflexionar y también lo pueda transmitir y practicar. Y que en tal caso
es importante investigar llegar a la realidad de lo que no se ha tenido
conocimiento. Aquí el estudio. Despues de comparar con otros estudios
similares. ¿Qué quiso decir Pablo cuando dijo, “O no sabéis que el que se une
con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne”?
(1 Cor. 6:16).
·
Sin una consideración meditabunda de este pasaje uno
podría llegar a la conclusión de que la fornicación es un tipo de ceremonia
nupcial. Después de todo, Pablo dijo que cuando uno “se une con una ramera”
(eso es, comete adulterio) ellos son “un cuerpo.” La fornicación entonces hace
a un hombre y una mujer “un cuerpo.” Pablo luego continúa diciendo, “Porque
dice: Los dos serán una sola carne.” En esta última declaración sabemos que
Pablo está hablando acerca del estado marital entre un marido y su esposa. Esta
declaración se refiere a Génesis 2 y Mateo 19 donde el matrimonio está bajo
consideración. “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá
a su mujer, y serán una sola carne” (Gén. 2:24). “Y dijo: Por esto dejará padre
y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Así que no son
ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el
hombre” (Mat. 19:5-6). Concluimos entonces que en vista de que la fornicación
hace de un hombre y una mujer “un cuerpo” y desde que Pablo concluye el
versículo por medio de decir “Porque dice: Los dos serán una sola carne” (lo
cual hemos mostrado que se refiere al estado marital entre un marido y su
esposa); por tanto, cuando uno comete fornicación se convierte en casado para
con su compañera. Entonces esto hace de la fornicación un tipo de ceremonia
nupcial, ¿no es así? ¡NO, no es así!
·
Los he llevado a ustedes más allá para mostrarles cuan
fácil es hacer una falsa exégesis de la escritura. Nuestra conclusión es
incorrecta porque: Primero, es inconsistente con todos los otros pasajes con
respecto al matrimonio y la fornicación. La fornicación en ninguna parte es
mencionada como un tipo de ceremonia nupcial, sino al contrario, es mencionada
como la única razón para que una parte inocente repudie a su compañero(a)
culpable de su relación marital (Mat. 5:32; 19:9). Segundo, suponemos algo que
es verdad en 1 Cor. 6:16 lo cual no es verdad. Si usted notara 1 Cor. 6:16 de
nuevo verá que la única forma en que podemos concluir que la fornicación es un
tipo de ceremonia nupcial es por medio de que “un cuerpo” sea igual (o
signifique lo mismo que) “una carne.” Sin embargo, Pablo sólo dice que la
fornicación (uno unido con una ramera) hace a las dos personas “un cuerpo,” no
dice que ellos se convierten en “una carne.” Sí Pablo estuviera diciendo que
“un cuerpo” significa la misma cosa que “una carne” entonces nótese que estaría
haciendo que Cristo dijera en Mateo 19:5-6 - (“Por esto dejará padre y madre, y
se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos,
sino una sola carne...”) Desde que “un cuerpo” se aplica al intercambio sexual,
sí Pablo estuviera diciendo que “un cuerpo” significa lo mismo que “una carne” entonces
la única forma en que Cristo pudo haber querido decir que un marido y una
esposa, han de convertirse en una carne “no son ya más dos, sino una sola
carne” es por medio de que el marido y la esposa se comprometan en un
intercambio sexual literal, 24 horas por día, todos los días de su vida marital
o también que cesen de ser “una carne.” Eso sería completamente absurdo, ¿no lo
será? Por tanto, “un cuerpo” no es igual a (o significa lo mismo que) “una
carne.”
·
Pero ¿qué significa “una carne”? Permítame sugerir que
significa relación (una relación carnal). Cuando Cristo y Pablo se refirieron a
la unión marital como “una carne” describieron la intimidad y confianza de la
unión. He escuchado la siguiente ilustración de la relación de “una carne.” “Esto
es como si el marido y la esposa fueran puestos en la armazón (o esqueleto) de
sólo un cuerpo. Como nuestro hombre interior contacta el mundo exterior por
medio del cuerpo exterior (o carnal), del mismo modo un marido y su esposa
experimentan la vida ya no más como dos individuos sino como uno (una carne).
Cuando uno experimenta pena y dificultad entonces el otro también lo hace y
cuando uno experimenta gozo y felicidad del mismo modo el otro.
·
En vista de esto podemos entender las declaraciones de
Pablo en 1 Corintios 6:16.
·
Pablo no está mostrando aquí que convirtiéndose en “un
cuerpo” (uniéndose con una ramera o cometiendo fornicación) es una violación
contra la relación de la “una carne.” Eso es, el intercambio sexual fue
destinado únicamente para ser disfrutado en la relación de “una carne” o
matrimonio (Gén. 2:24; Mat. 19:5-6).
Guardemos entonces el matrimonio puro. “Huyamos de la
fornicación.” (1 Corintios 6:18).
Aquí una historia.
De Cuentos Mitos y Leyendas
Publicado Miércoles, 16 de
febrero de 2011
AMAR.VIVIR Y MORIR
Por: Pamela Figueroa
Hace mucho tiempo conocí a una
persona, que ahora es mi mejor amiga, cuando me la presentaron yo estaba
pasando por un momento difícil en mi vida, lloraba y no había nadie que me
consolara. Ese día me dijo: Te voy a contar
una historia.
Miriam es una hermosa mujer de 71 años, con su mente
muy lúcida, su físico, es de una mujer distinguida, su piel blanca como
porcelana, muy bien cuidada a pesar de la edad, es alta, nunca pasaría
desapercibida porque tiene ese don aire de distinción.
Vive con su actual esposo, en un departamento frente
al río con una vista espectacular, hace que te sientas parte del paisaje.
Me sirvió una taza de café, unos bocaditos y se sentó
cómodamente en un sofá, tomó un sorbo de café, me miró y sonrió, hubo silencio,
mientras se acomodaba.
Con la tranquilidad y la confianza que da la edad y la seguridad de vivir una vida plena llena de
bendiciones, con la convicción de que
Dios perdonó sus pecados y que no tiene por qué avergonzarse de su pasado,
comenzó diciéndome así….
Esto que te voy a contar ocurrió en los años 50, fue
una época emocionante. Eran los tiempos de la revolución en la moda. Las faldas
comenzaban a acortarse, los pantalones vaqueros se impusieron entre los jóvenes.
El rock estaba naciendo y con él las drogas.
Guayaquil, era el puerto más importante de nuestro
país, y por eso siempre estaba a la vanguardia de lo actual, surgiendo varios
movimientos culturales, Julio Jaramillo estaba en pleno auge, las jóvenes
comenzábamos a tener una nueva mentalidad, con respecto a la ropa, el
cigarrillo, las drogas, las reuniones entre amigos en bares, o clubes, era lo
que se imponía, bailábamos al son de la rockola.
También nos reuníamos en las casas, para hacer
fiestas, fumábamos cigarrillos, ingeríamos alcohol, incluso uno que otro se
drogaba, con opio, era la droga que más se usaba en aquella época, no me
gustaba, me parecía que la gente se ponía idiota, siempre me retiraba cuando la
consumían.
En una de estas fiestas conocí a mi primer esposo, yo
tenía 15 años y el 23, fue amor a primera vista, yo era la hija mayor de una
familia muy adinerada, y él también, por lo que cuando nuestras familias se
enteraron de que éramos enamorados estuvieron de acuerdo.
Yo estudiaba en la Inmaculada, un colegio de monjas,
eran muy estrictas, mi enamorado me buscaba a la salida de clases, yo lo
esperaba en la entrada para saludarlo de lejos, no se podía acercar porque si
lo hacía me castigarían.
Al anochecer me visitaba, con la aprobación de mis
padres, siempre y cuando estuviera presente mi nana, que se quedaba en uno de
los muebles de la sala mientras que nosotros salíamos al balcón a conversar.
Así pasaron varios meses, nos dábamos besitos, que
muchas veces se volvieron muy intensos, comenzamos a desearnos y decidimos
casarnos para no caer en pecado y también para no hacerlo a escondidas.
Cuando le comunicamos el deseo de casarnos a nuestros
respectivos padres, estos se opusieron, porque querían que terminara el bachillerato
y que sea mayor de edad.
Pero nosotros no quisimos esperar tanto tiempo,
huimos, sabíamos que al encontrarnos nos harían casar para ocultar la vergüenza
y por el temor al qué dirán, cosa que efectivamente sucedió. Yo tenía 16 años y
mi esposo 24 cuando nos casamos.
Después de nuestra aventura, y nuestro casamiento
apresurado, nos fuimos a vivir con la familia de mi esposo, su madre era linda,
muy cariñosa, mientras viví con ella, me enseñó a administrar una casa, a dar
órdenes a los empleados, todo lo que una mujer necesitaba saber para mantener
su hogar, y yo era una muy buena alumna.
Todo estaba bien, pudimos construir una casa a nuestro
gusto, era grande y linda, la hicimos con cinco dormitorios, porque planeábamos
tener cuatro hijos. Mi esposo era propietario de un negocio próspero, teníamos
una excelente economía, y un lugar alto en la sociedad guayaquileña de aquellos
tiempos.
Su familia era una de las más ricas y mi familia
también, mi padre era dueño de muchas haciendas y tenía negocios de cacao y
banano. Que más podíamos pedir, teníamos todo, amor, dinero y juventud. Sólo
nos faltaban los hijos…
Pasó el tiempo, sin darnos cuenta, y yo ya tenía 20
años y aún no venían los hijos, mi
esposo me preguntó ¿Qué por qué no salía embarazada?, ya era hora de tener
niños. Yo le respondí que no sabía, pero que iba a ir al médico para que me
dijera que podría ser.
Cuando ocurren estos casos, por lo general la mujer es
la culpable y él daba por hecho que yo era la estéril. Al día siguiente, fui
donde mi médico, luego de hacerme varios exámenes, me dijo que estaba apta para
tener hijos en cualquier momento, que no tenía ningún problema, que tal vez,
podría ser mi esposo, por lo que me pidió que regrese con él, para examinarlo y
descartar posibilidades.
Ante este pedido, fui donde mi esposo y le conté lo
que el médico me dijo, nunca me imaginé que reaccionaría de esa manera,
diciéndome a viva voz… ¡que él no tiene por qué hacerse ningún examen!, que
está que no puede tener hijos era yo, y que no le eche la culpa a él de mi perfectamente
bien de salud y que el doctor que visité no sabía nada, que la infertilidad.
Ante esta respuesta me
sorprendí, era la primera vez que veía a mi esposo alterado, no sabía qué
hacer, me puse nerviosa, con ganas de llorar, me tapé la cara y salí corriendo
de su estudio, me dirigí hacia mi dormitorio donde me quedé dormida de tanto
llorar.
Al siguiente día, que me tocaba la consulta, le conté
al doctor lo que mi esposo me dijo, respondiéndome, que no me preocupara y que
sigamos adelante con los exámenes, para corroborar que yo estaba totalmente
sana.
Mientras tanto, mi esposo, no era el mismo, era como
si me lo hubieran cambiado, incluso se fue a dormir al cuarto de huéspedes, no
quería hablar conmigo, peor verme, me odiaba y realmente no sabía por qué.
Al recibir los resultados de los exámenes, se los
llevé, para demostrarle con pruebas, que yo no tenía problemas para tener
hijos, y que si él no se los hacía, nunca podríamos saber ¿Cuál era el motivo?
Cogió los exámenes, se sentó frente a su escritorio y
los leyó con suma atención, cuando terminó los estrujó y los tiró al piso y con
gritos me ordenó que me fuera de su presencia.
Nuevamente salí corriendo de su estudio y esta fue la
última vez que lo vi. Me dejó sin darme ninguna explicación, sentí que el mundo
se me acababa... no podía creer lo que me estaba ocurriendo, todo mi mundo se
estaba destruyendo.
A los pocos días me enteré que estaba en casa
de padres, me llamaron para preguntarme que qué era lo que estaba pasando. Les
conté de los resultados de los exámenes. Ni ellos aceptaban la actitud que
había tomado su hijo, por algo que a lo mejor era sin importancia.
Se encerró en su dormitorio de soltero, por tres días,
le tocaban la puerta, pero no respondía, pero al final de la tarde se sabía que
estaba vivo porque gritaba que lo dejaran en paz, que no quería ver ni saber de
nadie, que lo dejen solo.
Sus padres le decían que todo podía
resolverse, que vaya a otros países donde la medicina estuviera más avanzada,
para poder resolver ese problema, que no se solucionaría estando escondido en
un dormitorio.
Nunca respondió a la petición de
sus padres, al tercer día se escuchó la detonación de un disparo. Todos fueron
al dormitorio donde estaba mi esposo, tumbaron la puerta y lo encontraron
desnudo y muerto en el piso.
Al enterarme del hecho, no encontraba consuelo,
quería morirme, sin mi esposo, él, que me decía que me amaba, el fuerte, el
valiente, él, que ordenaba a 100 personas y todos le hacían caso, no soportó el
hecho de que no podía tener hijos.
Mi vida se convirtió en un desastre, no quería
vivir una vida donde mi esposo ya no era parte.
No encontraba consuelo en nada, ni la familia, ni los
amigos, nada me hacía sentir mejor, estaba derrotada, acabada, sin deseos de
hacer las cosas elementales como levantarme de la cama, cepillarme los dientes,
bañarme, cosas que las hacemos a diario y que para mí se convirtieron es algo
difícil de realizar.
No me arreglaba, andaba sucia y apestosa,
salía a la calle a buscarlo entre la gente, por lo que comencé a reunirme con
malas compañías, yo que odiaba a los drogadictos ahora era parte de ese mundo.
Mi vida se transformó a los 21 años, era joven viuda y
heredera de una gran fortuna, pero no era feliz, por mucho tiempo me culpé de
la muerte de mi esposo, hasta que comencé a drogarme con opio, no sentía nada, me
sentía en el aire, me olvidaba de todo, solo quería tener relaciones sexuales
para darle gusto al cuerpo.
En ese estado no distinguía si era hombre o
mujer, era lo único que me hacía olvidar a mi esposo. Por lo que comencé a
hacerlo diariamente, como tenía mucho dinero, para mí no era problema conseguir
la droga e incluso invitaba a toda esa gente para que me acompañaran en mi
viaje.
Sabiendo que lo que hacía estaba mal, no quería que
nadie se enterara de mi nueva vida, despedí a los empleados, y solo me quedé
con una, que me servía de compinche y hacía todo lo que le decía por dinero,
incluso era lesbiana, me cocinaba y una vez por semana limpiaba la casa.
Así comenzaron mis errores, me
alimentaba mal, fumaba cigarros apenas me levantaba y antes de irme a la
pocilga donde me reunía con mis nuevas amistades. Era un sitio oscuro, con
muchos cuartos donde te esperaba una persona para darte la pipa y ayudarte a
comenzar tu viaje, y cuando ya no sentía nada, me reía como loca, bailaba
aunque no hubiese música, buscaba a los hombres, los besaba, los tocaba en la
misma noche estaba con 4 o 5, me volví insaciable en el sexo.
No dormía, toda la noche me pasaba en ese lugar, al
amanecer regresaba a mi casa en un estado catastrófico, había hecho un trato
con el dueño del lugar, él me mandaba a ver y en la madrugada me iban a dejar,
mi empleada dejaba abierta la puerta del garaje para que nadie me viera llegar.
Asistía a fiestas donde ni en mis peores sueños
hubiera asistido, había gente, que físicamente parecían muertos andantes,
capaces de hacer daño a cualquiera por el solo hecho de no darle dinero para
consumir droga.
Me convertí en parte de ese mundo, donde el
alcohol, la droga y el sexo eran los invitados, principales, aunque vivía en
una casa lujosa, de buena familia, de noche no era más que una drogadicta,
fornicaria y lesbiana, creía que en ese lugar iba a encontrar alivio para mi
sufrimiento. LA MUERTE.
Llegué al extremo de tener sexo, con
cualquiera, aunque no estuviese drogada, con solo el hecho de que me lo
pidieran, nunca me negaba, quería hacerlo a cada rato, porque no me satisfacía
nadie, todas las noches lo hacía con dos o tres a la vez. Era una orgía,
interminable, hombres con hombres y mujeres con mujeres, también hacían tríos
dos hombres y una mujer o dos que hacíamos, pero nadie reportaba ni llamaban a
la policía, todo era legal en mujeres y un hombre, todos se acomodaban a sus
gustos, otros solo miraban lese lugar.
Me volví tan adicta al sexo que en las mañanas cuando
estaba en casa y me despertaba, llamaba a cualquier hombre que estuviera fuera
de mi casa, si era el basurero, el cartero, o cualquier pasante lo hacía entrar
para que me haga sexo, y le pagaba, ya no dependía de mí.
Después de esta actividad, prendía una pipa de opio,
para tranquilizarme, y ese era mi almuerzo, no comía, la empleada que tenía,
era una lesbiana, le pagaba una buena cantidad para que me lo hiciera, era algo
tremendo cuando estaba lúcida, lloraba y me remordía la conciencia, pero
inmediatamente, me volvía a drogar. Todo el día pasaba drogada.
Lo triste del caso era que nadie
de mi familia, ni amigos, sabía de mi nueva afición. Fui tan precavida con lo
que hacía, que nadie sospechaba.
Asistía a pocas reuniones, para que me vean,
llamaba a mis padres y a mis suegros, la empleada que tenía también me ayudaba
diciendo mentiras y así pasaron 9 meses.
Un día cuando llegue al antro y comenzaba a drogarme
vi a un hombre entrar al lugar, no parecía drogadicto, pero seguí en lo mío. Se
sentó en la barra del bar, pidió una bebida gaseosa y se dedicó a ver a su
alrededor, me vio e inmediatamente se me acercó.
Y me dijo: tú no perteneces a este lugar eres
especial, me preguntó mi nombre, respondí, me tomó de la mano y me invitó a
salir. Acepté. Pensando que íbamos a tener relaciones sexuales.
Pero... oh sorpresa, me llevó a
otro bar, donde conversamos toda la noche, amanecía cuando me preguntó que
donde vivía, le di mi dirección y me llevó a mi casa. Quedando en vernos al
siguiente día.
Era la primera vez que me sentía bien tratada y pude
mantener una conversación normal, a pesar de que estaba drogada. Al siguiente
día no tuve ganas de drogarme.
Antes de acostarme sentí el deseo de darme un
buen baño, qué bien me sentí después, dormí muchas horas, como no la hacía hace
mucho tiempo.
Mi mente descansó y mi cuerpo se renovó. Me desperté
como a las cinco de la tarde, con ganas de arreglarme, para poder recibir a mi
nuevo amigo, llamé a mi sirvienta para que me ayude a hacer preparativos.
A las ocho en punto estaba lista y arreglada la casa,
los aperitivos deliciosos para el invitado, que llegó puntual con una flor
blanca, la acepté emocionada, lo invité a entrar, el aceptó, le pregunté si
quería tomar algo a lo que respondió que sí...
Conversamos trivialidades, pero después de un rato se
atrevió a preguntarme ¿qué, que hacía en ese lugar?....
Bajé la cabeza y doblando una servilleta que tenía en la mano, las lágrimas
inundaron mi rostro, le conté lo de mi esposo, él escuchaba con mucha
atención...
Terminé de hablar, los dos permanecimos por
largo tiempo en silencio, pero después él, me relató su historia...
Comenzó contándome que su ex esposa lo dejó... hace
muchos años, y que no fue por un hombre, sino que por la droga, pero él creía
que le había sido infiel y pos eso se separaron, hasta que aproximadamente un
año atrás, la encontraron muerta en uno de esos antros, y cuando se enteró de
ello, él se dio cuenta de lo injusto que había sido con ella y desde ese
momento decidió ayudar a mujeres drogadictas.
Y cuando me vio, sintió la necesidad de
sacarme de ese lugar, para que nunca más regresara y me diera cuenta que cuando
se tiene un motivo para vivir se puede ser feliz.
Ese mismo día dejé las drogas. Todo lo que había hecho
para encontrar la muerte e irse a reunir con mi esposo quedó atrás.
Lo primero que hizo fue invitarme a su iglesia donde
encontré el consuelo para aliviar mi angustia
Desde ese día mi vida cambió, Comencé a asistir a los cultos
me involucre en la iglesia y aprendí a conocer a nuestro Dios, ahora soy una
nueva criatura que sirve al Señor llevando su palabra a los pueblos y a
personas que necesiten ser libres de pecado.
Encontré en la iglesia a una familia, que me amaba y
que oraba por mí y por mi necesidad, también encontré amigos que me buscaban
porque soy una buena persona y no por mi dinero y lo más importante encontré a
Jesús que limpió mis pecados y me dio una nueva identidad y un cambio de vida.
Después de un tiempo de salir con mi amigo nos
casamos, y tuvimos dos hermosos hijos un hombre y una mujer que ya nos han
hecho abuelos de 5 nietos hermosos.
La prueba fue dura, el desierto largo, pero
salí adelante, con una sola palabra de ánimo, muchos han de decir, que el
dinero que tenía me ayudó, pero les digo que no fue así, para lo que me sirvió
en el pasado fue para comprar una falsa tranquilidad que me daba la droga. Pero
cuando comprendí quien era yo y para que fui creada, en ese momento encontré la
paz que sobrepasa toda paz y comprendí, que si valía la pena seguir viviendo.
Mi descendencia, míos dos hijos maravillosos y mis
cinco nietos muy bien criados, y la felicidad de haber encontrado a este hombre
que a pesar de conocer mi pasado, nunca me lo restregó. Y lo más importante
haber encontrado a Jesús, que no vino a mí cuando yo se lo rogaba, pidiéndole
que me devuelva a mi esposo o me que matara para estar junto a él.
Si él hubiera hecho eso en estos momentos no podría
dar mi testimonio a miles de personas que están como yo y comprendí que Dios no
está ahí para hacer lo que nosotros le digamos que haga, sino para levantarnos
cuando nos hemos caído y cuando entendemos que quién es él realmente
encontramos esa paz que sobrepasa toda paz.
Lo más importante fue, que él estaba ahí, a pesar de
la inmundicia en que vivía, mandó a sus ángeles para que me rescataran. Él me
encontró aún después de que yo dejé de buscarlo. Siempre llega a tiempo.
Buscamos a Dios para que nos solucione nuestros
problemas, es como nuestro consolador instantáneo en tiempos de necesidad. Pero
lo realmente importante es amar a nuestro prójimo como él nos amó.
Alzar la cabeza y mirar
alrededor nuestro y veremos a tanta gente necesitada, en peores condiciones que
nosotros, aunque esto no es un consuelo, lo podemos tomar como un punto de
referencia para salir a adelante.
Porque Dios es amor y nuestro
consuelo en la necesidad, por eso siempre tenemos que estar listos para ayudar
al prójimo, amarlo, respaldarlo, valorizarlo, por lo que es y no por lo que
tiene y solo así, Dios nos encontrará, no en la desesperación, no en la
angustia, ni en la inmundicia, sino cuando damos amor, y consuelo al
desesperado, porque Dios es eso, Amor.
Cuando terminó diciendo estas palabras, la miré, tomé
un sorbo de café, me levanté le di un abrazo fuerte y le dije, que yo quería
conocer a ese Dios tan bueno al que ella sirve.
Amen….
La vida desordenada vanidades y placeres como
el sexo anormalmente intensa afecta a cualquier aspecto de la vida diaria.
Vaya cada estudio sirve para aprender más gracias a
Dios por la paciencia que me da para poder definir qué es lo mejor que debo
escribir recopilar es lo mejor, esto es lo que da provecho prefiero en mi
tiempo libre estudiar investigar la Palabra de Dios, sé que cada día vamos
tratando de ser mejores, y este es mi gran compromiso y siento que Dios así lo
ha querido.
Dios les bendiga.