lunes, 25 de enero de 2016

TEMA "ADICTOS AL SEXO" QUE DICE LA BIBLIA

ADICTOS AL SEXO


Gálatas 5:16-17

16"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis, c”

·         En este pasaje aprendemos que en un cuerpo lleno de inequidades es difícil que el Espíritu more, el Espíritu es contra la carne. Dice el pasaje, quienes son creyentes de Dios se debe luchar permanentemente para no dejarse vencer por la carne no rendirse jamás no se debe de estar a la disposición de la carne quien se rinde está sometido al dominio el dueño del pecado. El creyente debe continuar luchando toda su vida para logar llegar el reino de los cielos y llegar hacia donde está Cristo. 

·         Hay mucha gente cristiana que está luchando espiritualmente contra el mal. Y se hablamos del mal luchar contra la carne es también luchar contra, alcohol, las drogas, violencia familiar maltrato a los hijos, asesinatos robos, calumnias, difamaciones, criticas, falta de perdón, enojo, odio, resentimiento, no confesar los pecados a Dios etc. el sacrificio el esfuerzo continuará hasta que dejemos de existir en la tierra. Jesucristo lucho se sacrificó entrego su vida en la cruz, y logro la victoria. Lo venció a satanás, los cristianos tienen que luchar contra las vanidades y placeres que parece que fueran duraderas pero en la realidad son momentáneos los creyentes deben luchar por obedecer los mandatos divinos. Oponerse toda clase de tentaciones y al espíritu maligno.

·         Los que dicen ser cristianos en el mundo actual, que odien los propósitos de satanás condenen a la Transgresión de la ley de Dios que si no lo cortamos de raíz, causara malestar o angustia de manera continuara toda la vida y las consecuencias será muy graves.

Romanos 7:24-25

"!!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley del pecado."

        ¡Miserable de mí! "!!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Hay personas que se arrepienten del pecado y luchan por no caer de nuevo pero llega el tiempo que no dejamos vencer por la Satanás y será esclava del espíritu maligno será esclavo al pecado. Y un ser humano que no cambia su vida, le está dando el triunfo al demonio a el  pecado y el único que nos libra de las tentaciones el único que nos libera es Jesucristo por lo tanto no debe alejarse, de Él, no olvidarte de la oración, no dejar de leer las sagradas escrituras. Permanente la comunión permanente con Dios a través de Jesucristo, no hay que dejar de asistir a la iglesia predicar la Palabra de Dios.

Tito 2:11-12

        "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente"

        "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación. El propósito de Dios es salvarnos, gracias a su favor a la bondad que nos enseña Pablo (Romanos 5:8-11) dice, “8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”.

        Pablo enseña que gracias al amor, a la bondad, a la compasión, al favor, a la misericordia de Dios. Creyentes renuncian a los molos deseos, vanidades placeres perversidad y todo pecado. El sacrifico de nosotros los que creemos en Jesucristo, es luchar por llevar una vida ordenada, justa y piadosa, para el poder y la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Romanos 8:5-6

"Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz."

·         "Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, carne (hebreo basar, en griego sarx, en latín caro) tiene diversas significaciones. En ocasiones se refiere a todos los seres vivos o en contraposición de Dios (subrayando así la fragilidad y debilidad de los seres creados). En otros textos indica a todo el hombre o toma un sentido peyorativo o pecaminoso. Los que solo piensan en la carne.

·         Según central de sermones en la vida de creyente he escuchado hermanos decir que “la carne es dura”, en una connotación de que no se puede vencer. La situación actual es que vemos personas que tienen problemas espirituales o ataduras carnales, los cuales les parece que nunca podrán vencer niñez, adolescencia o cuando fueron adultos. Pero después de haber conocido lao cambiar su forma / manera de “vivir”. Unos cargan con esos problemas desde su verdad, piensan que esa situación es “imposible” de resolver. Podemos vencer la ¿Cómo podemos lograrlo? carne y sus pasiones? ¿Y si no lo hacemos que puede ocurrir? ¿Qué pues haremos?

I. LA CARNE ES DÉBIL.
A. ORIGEN.

Muchas personas tratan de justificar su manera de vivir diciendo que “debido” a la debilidad de la carne, hoy día no se pude ser fiel a Dios. Ellos entienden que el problema o la razón de su situación personal es “externa” a ellos, por ejemplo: Los programas de televisión, los compañeros de trabajo o escuela, familiares, otros.

La realidad es que el problema comienza por y en nosotros mismos. La Biblia dice en Romanos 7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Tenemos que comenzar, aceptando como realidad, que el problema se origina en nosotros mismos, y debemos dejar, el tratar de justificarle a Dios, la razón por la cual no podemos vencer nuestros deseos carnales.

B. SITUACIÓN.

     La Biblia nos señala que los deseos, pasiones y placeres de la carne, tienen como resultado final la muerte y separación de Dios (Santiago 1:15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.; Romanos 6:23; Romanos 3:23). También menciona que no combatir esos deseos hace que la carne y el pecado nos esclavice (Juan 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
      La Biblia nos dice que no permitamos o proveamos que el pecado y los deseos de la carne reinen en nuestros cuerpos (Romanos 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. Romanos 6:12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

II. ¿CÓMO VENCEREMOS? ROMANOS 8:37 ANTES, EN TODAS ESTAS COSAS SOMOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ.

     A.      ESTAR EN CRISTO.

Hay varios puntos importantes que deben ser observados cuando se estudia lo que la Biblia dice respecto a la vida espiritual o en el espíritu. 1) No es una opción sino una orden. 2) No es solamente para los que ejercen cargos o tienen responsabilidades. Debemos estar claros, cuando finalicemos este estudio, que la vida en el espíritu es lo que Dios espera de todos sus hijos.

Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Romanos 7:24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? El apóstol Pablo después de haber presentado la situación que tenemos en nuestros cuerpos con el pecado y la carne. Situación que  escritor de los Hebreos en el capítulo 12 verso 1 dice “…del pecado que nos
asedia.” indicando que nos tiene en estado de “sitio” rodeados. Pablo afirma  el capítulo 8 de Romanos “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús…”

La palabra condenación tiene dos connotaciones dentro de este pasaje: 1) se refiere al estado de perdición en que se encuentra la persona que no tiene a Cristo, y 2) contiene una referencia indirecta al pecado que es quebrado (cortado, desplazado) cuando la persona se convierte. En otras ser destruido su poder, su fuerza, su capacidad de esclavizar palabras para que se destruyan las consecuencias del pecado, primero tiene que Romanos 8:2 Porque la ley (el poder) del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley (el poder) del pecado y de la muerte.

Así como el pecado y la muerte reinan en aquellos que no conocen a Cristo, el Espíritu y Cristo (camino, verdad y vida Juan 14:6) reinan y permanecen en los verdaderos creyentes.

     B. ANDAR EN EL ESPÍRITU.

Entonces, ¿para quiénes no hay ninguna condenación? para “los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu”. No hay puntos medios, o se anda conforme a la carne o conforme al Espíritu (vv 1, 4); se piensa en las cosas carnales, o en las del Espíritu (v5); nos ocupamos en las cosas de la carne, o en las del Espíritu (v6); si vivimos conforme a la carne, no podemos vivir conforme al Espíritu (vv 8, 9); se tiene al Espíritu de Dios, o no (v9); se está vivo, o muerto (v10); o se es hijo de Dios, o no se es (v16). También debemos estar conscientes que el verbo “andar” es sinónimo de “vivir”. La vida cristiana no consiste en buenas intenciones, ni en meros deseos; tampoco en persuasiones académicas, ni en abstracciones teológicas. Esa vida es eminentemente objetiva. La teología es práctica, no teórica.

Gálatas 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

C. PENSAR EN LO DEL
ESPÍRITU.

La verdadera vida espiritual no se limita a orar, leer la Biblia, cantar, asistir a la iglesia y trabajar arduamente. Ésta consiste en la presencia del Espíritu ejerciendo un control, que desplaza y vence al pecado, para que se manifiesten las cosas que son agradables a Dios.
En el v 5 Pablo habla de aquellos “que son del Espíritu”. Lo cual es indicativo de que primero uno está en el Espíritu o él lo posee a uno; inmediatamente después se empieza a pensar en las cosas del Espíritu (v5), y luego a ocuparse en las cosas del Espíritu (v6). Uno no puede ocuparse en las cosas del Espíritu sin pensar en ellas, y no puede pensar en esas cosas si no es dominado por el Espíritu. Los verbos “pensar”(v5) y “ocuparse”(v6) en el idioma griego vienen de una misma raíz que denota mucho más que solamente un proceso mental; implica la participación de todas las facultades del alma: la razón, las emociones y las determinaciones (decisiones). Ser guiado por el Espíritu de Dios no significa que en ciertos momentos especiales o cruciales de la vida, uno recurre a Dios para saber qué debemos hacer, sino que se refiere a la distantes a las anteriores, nuevos objetivos y propósitos, valores e ideal es guianza, la orientación total de la vida a través del Espíritu Santo, quien produce en uno nuevos conceptos, orientaciones diferentes, inclinaciones muy acordes a la voluntad de Dios.

D. OCUPARSE DE LO
ESPIRITUAL O VIDA ESPIRITUAL.

El creyente no puede tener doble identidad; ser él y además cristiano; la carnal y la espiritual. La vida en el Espíritu no es un uniforme para ocasiones especiales; no son experiencias intermitentes, estados circunstanciales o esporádicos. Ocuparse de lo espiritual o vida espiritual es la expresión genuina de la vida cristiana.

En Efesios 5:19,20, Pablo exhorta a estar llenos del Espíritu Santo, y luego, a hablar con salmos, himnos y cánticos espirituales .Quien está lleno del Espíritu Santo cantará y hablará de las cosas del Espíritu.

E. CONVICCIÓN ESPIRITUAL POR MORADA DEL ESPÍRITU

El espíritu Santo no sólo produce adopción en nosotros, también da conciencia y convicción de esta nueva identidad con Dios. Uno no puede ser hijo de Dios y no saberlo. El Espíritu Santo nos indica todo lo que implica esa relación con Dios. Romanos 8:9 Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 10Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. En los versos 9 y 10 de Romanos 8 hay dos afirmaciones fuertes que garantizan al creyente ser propiedad de Dios: el creyente no vive según la carne (naturaleza humana o terrenal; deseos o pasiones), y el cuerpo exclusivo de Dios, y en quienes el Espíritu ha hecho su morada (casa, está muerto en referencia al pecado. Esto es, solamente quienes son propiedad residencia) tienen victoria sobre el pecado. Esto significa que ser cristiano no consiste solamente en hacer una confesión de fe y abrazar una creencia, sino en tener una experiencia transformadora que nos hace vencer el pecado de afuera (externo) que se presenta como una tentación, y el pecado de adentro (interno) que se manifiesta como una fuerza Romanos 8:11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

F. AYUDA ESPÍRITU
Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;

Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo
Intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Es importante notar que cuando el texto dice que el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, no se refiere a situaciones de tentación o para salir de apuros cuando hemos provocado un problema, sino que se refiere a la ayuda que nos presta cuando nos acercamos a Dios. Es una ayuda para alcanzar los niveles espirituales a los cuales Dios desea llevar al creyente.

El espíritu no está en el creyente tan sólo para socorrerlo del mal, sino para introducirlo profundamente en las cosas de Dios.

La vida en el espíritu es mucho más que mantener una guerra sin cuartel con aquello que es pecaminoso. No consiste en aceptar que hay dos fuerzas idénticas en poder: el bien y el mal; la carne y el Espíritu; el diablo y Cristo. ¡No! La vida en el Espíritu es la presencia dinámica del Espíritu de Dios en el creyente, remontándose a las alturas espirituales

III. ¿CÓMO LOGRAMOS ESA VIDA ESPIRITUAL?
A. LA PALABRA DE DIOS.

• Hebreos 10:16 Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,
• Corazón y la Mente

• La palabra de Dios se tiene que poner (atesorar, guardar, retener) en EL CORAZÓN del creyente, y esto tiene dos propósitos:

• La palabra se convierte en deseo.
• Salmo 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
• Daniel 1:8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.

• Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

• Jeremías 11:20 Pero, oh Jehová de los ejércitos, que juzgas con justicia, que escudriñas la mente y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque ante ti he expuesto mi causa.

• Proverbios 21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.

• 2) La palabra se torna en espada que combate los malos pensamientos (frutos de la carne Gálatas 5) que salen del corazón.

• Mateo 15:18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
• Lucas 8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto RETIENEN la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
• Efesios 6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada  del Espíritu, que es la palabra de Dios;

• La palabra de Dios se tiene que escribir (registrar) en LA MENTE del creyente. Esta palabra será la espada espiritual que utilizaremos para vencer TODO pensamiento externo que quiera llegar a contaminarnos el corazón.
B. AMOR A DIOS.

• Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

• Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

• Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

• 2 Corintios 10:4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

• Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

• Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

1 Corintios 6:16

"¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne."

·         ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella?” Una sola carne" que usa el apóstol Pablo para referirse a la unión sexual entre un hombre con una prostituta en 1 Corintios 6:13 no significa que existe un matrimonio entre ellos, aun el mismo Pablo dice que es "fornicación": El sexo dentro del matrimonio es ordenado y aceptado por Dios, pero el sexo fuera del pacto matrimonial es fornicación/ adulterio. En página ancla del evangelio manifiesta bueno y que es lógico que son estudios muy profundos para entregárselo al creyente para que pueda reflexionar y también lo pueda transmitir y practicar. Y que en tal caso es importante investigar llegar a la realidad de lo que no se ha tenido conocimiento. Aquí el estudio. Despues de comparar con otros estudios similares. ¿Qué quiso decir Pablo cuando dijo, “O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne”? (1 Cor. 6:16).

·         Sin una consideración meditabunda de este pasaje uno podría llegar a la conclusión de que la fornicación es un tipo de ceremonia nupcial. Después de todo, Pablo dijo que cuando uno “se une con una ramera” (eso es, comete adulterio) ellos son “un cuerpo.” La fornicación entonces hace a un hombre y una mujer “un cuerpo.” Pablo luego continúa diciendo, “Porque dice: Los dos serán una sola carne.” En esta última declaración sabemos que Pablo está hablando acerca del estado marital entre un marido y su esposa. Esta declaración se refiere a Génesis 2 y Mateo 19 donde el matrimonio está bajo consideración. “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gén. 2:24). “Y dijo: Por esto dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mat. 19:5-6). Concluimos entonces que en vista de que la fornicación hace de un hombre y una mujer “un cuerpo” y desde que Pablo concluye el versículo por medio de decir “Porque dice: Los dos serán una sola carne” (lo cual hemos mostrado que se refiere al estado marital entre un marido y su esposa); por tanto, cuando uno comete fornicación se convierte en casado para con su compañera. Entonces esto hace de la fornicación un tipo de ceremonia nupcial, ¿no es así? ¡NO, no es así!

·         Los he llevado a ustedes más allá para mostrarles cuan fácil es hacer una falsa exégesis de la escritura. Nuestra conclusión es incorrecta porque: Primero, es inconsistente con todos los otros pasajes con respecto al matrimonio y la fornicación. La fornicación en ninguna parte es mencionada como un tipo de ceremonia nupcial, sino al contrario, es mencionada como la única razón para que una parte inocente repudie a su compañero(a) culpable de su relación marital (Mat. 5:32; 19:9). Segundo, suponemos algo que es verdad en 1 Cor. 6:16 lo cual no es verdad. Si usted notara 1 Cor. 6:16 de nuevo verá que la única forma en que podemos concluir que la fornicación es un tipo de ceremonia nupcial es por medio de que “un cuerpo” sea igual (o signifique lo mismo que) “una carne.” Sin embargo, Pablo sólo dice que la fornicación (uno unido con una ramera) hace a las dos personas “un cuerpo,” no dice que ellos se convierten en “una carne.” Sí Pablo estuviera diciendo que “un cuerpo” significa la misma cosa que “una carne” entonces nótese que estaría haciendo que Cristo dijera en Mateo 19:5-6 - (“Por esto dejará padre y madre, y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne...”) Desde que “un cuerpo” se aplica al intercambio sexual, sí Pablo estuviera diciendo que “un cuerpo” significa lo mismo que “una carne” entonces la única forma en que Cristo pudo haber querido decir que un marido y una esposa, han de convertirse en una carne “no son ya más dos, sino una sola carne” es por medio de que el marido y la esposa se comprometan en un intercambio sexual literal, 24 horas por día, todos los días de su vida marital o también que cesen de ser “una carne.” Eso sería completamente absurdo, ¿no lo será? Por tanto, “un cuerpo” no es igual a (o significa lo mismo que) “una carne.”

·         Pero ¿qué significa “una carne”? Permítame sugerir que significa relación (una relación carnal). Cuando Cristo y Pablo se refirieron a la unión marital como “una carne” describieron la intimidad y confianza de la unión. He escuchado la siguiente ilustración de la relación de “una carne.” “Esto es como si el marido y la esposa fueran puestos en la armazón (o esqueleto) de sólo un cuerpo. Como nuestro hombre interior contacta el mundo exterior por medio del cuerpo exterior (o carnal), del mismo modo un marido y su esposa experimentan la vida ya no más como dos individuos sino como uno (una carne). Cuando uno experimenta pena y dificultad entonces el otro también lo hace y cuando uno experimenta gozo y felicidad del mismo modo el otro.

·         En vista de esto podemos entender las declaraciones de Pablo en 1 Corintios 6:16.

·         Pablo no está mostrando aquí que convirtiéndose en “un cuerpo” (uniéndose con una ramera o cometiendo fornicación) es una violación contra la relación de la “una carne.” Eso es, el intercambio sexual fue destinado únicamente para ser disfrutado en la relación de “una carne” o matrimonio (Gén. 2:24; Mat. 19:5-6).

Guardemos entonces el matrimonio puro. “Huyamos de la fornicación.” (1 Corintios 6:18).

Aquí una historia.

De Cuentos Mitos y Leyendas

Publicado Miércoles, 16 de febrero de 2011

AMAR.VIVIR Y MORIR

Por: Pamela Figueroa

Hace mucho tiempo conocí a una persona, que ahora es mi mejor amiga, cuando me la presentaron yo estaba pasando por un momento difícil en mi vida, lloraba y no había nadie que me consolara. Ese día me dijo: Te voy a contar una historia.

Miriam es una hermosa mujer de 71 años, con su mente muy lúcida, su físico, es de una mujer distinguida, su piel blanca como porcelana, muy bien cuidada a pesar de la edad, es alta, nunca pasaría desapercibida porque tiene ese don aire de distinción.

Vive con su actual esposo, en un departamento frente al río con una vista espectacular, hace que te sientas parte del paisaje.

Me sirvió una taza de café, unos bocaditos y se sentó cómodamente en un sofá, tomó un sorbo de café, me miró y sonrió, hubo silencio, mientras se acomodaba.
Con la tranquilidad y la confianza que da la edad y la seguridad de vivir una vida plena llena de bendiciones, con la convicción de que Dios perdonó sus pecados y que no tiene por qué avergonzarse de su pasado, comenzó diciéndome así….

Esto que te voy a contar ocurrió en los años 50, fue una época emocionante. Eran los tiempos de la revolución en la moda. Las faldas comenzaban a acortarse, los pantalones vaqueros se impusieron entre los jóvenes. El rock estaba naciendo y con él las drogas.

Guayaquil, era el puerto más importante de nuestro país, y por eso siempre estaba a la vanguardia de lo actual, surgiendo varios movimientos culturales, Julio Jaramillo estaba en pleno auge, las jóvenes comenzábamos a tener una nueva mentalidad, con respecto a la ropa, el cigarrillo, las drogas, las reuniones entre amigos en bares, o clubes, era lo que se imponía, bailábamos al son de la rockola.

También nos reuníamos en las casas, para hacer fiestas, fumábamos cigarrillos, ingeríamos alcohol, incluso uno que otro se drogaba, con opio, era la droga que más se usaba en aquella época, no me gustaba, me parecía que la gente se ponía idiota, siempre me retiraba cuando la consumían.

En una de estas fiestas conocí a mi primer esposo, yo tenía 15 años y el 23, fue amor a primera vista, yo era la hija mayor de una familia muy adinerada, y él también, por lo que cuando nuestras familias se enteraron de que éramos enamorados estuvieron de acuerdo.

Yo estudiaba en la Inmaculada, un colegio de monjas, eran muy estrictas, mi enamorado me buscaba a la salida de clases, yo lo esperaba en la entrada para saludarlo de lejos, no se podía acercar porque si lo hacía me castigarían.

Al anochecer me visitaba, con la aprobación de mis padres, siempre y cuando estuviera presente mi nana, que se quedaba en uno de los muebles de la sala mientras que nosotros salíamos al balcón a conversar.

Así pasaron varios meses, nos dábamos besitos, que muchas veces se volvieron muy intensos, comenzamos a desearnos y decidimos casarnos para no caer en pecado y también para no hacerlo a escondidas.

Cuando le comunicamos el deseo de casarnos a nuestros respectivos padres, estos se opusieron, porque querían que terminara el bachillerato y que sea mayor de edad.

Pero nosotros no quisimos esperar tanto tiempo, huimos, sabíamos que al encontrarnos nos harían casar para ocultar la vergüenza y por el temor al qué dirán, cosa que efectivamente sucedió. Yo tenía 16 años y mi esposo 24 cuando nos casamos.

Después de nuestra aventura, y nuestro casamiento apresurado, nos fuimos a vivir con la familia de mi esposo, su madre era linda, muy cariñosa, mientras viví con ella, me enseñó a administrar una casa, a dar órdenes a los empleados, todo lo que una mujer necesitaba saber para mantener su hogar, y yo era una muy buena alumna.

Todo estaba bien, pudimos construir una casa a nuestro gusto, era grande y linda, la hicimos con cinco dormitorios, porque planeábamos tener cuatro hijos. Mi esposo era propietario de un negocio próspero, teníamos una excelente economía, y un lugar alto en la sociedad guayaquileña de aquellos tiempos.

Su familia era una de las más ricas y mi familia también, mi padre era dueño de muchas haciendas y tenía negocios de cacao y banano. Que más podíamos pedir, teníamos todo, amor, dinero y juventud. Sólo nos faltaban los  hijos…

Pasó el tiempo, sin darnos cuenta, y yo ya tenía 20 años y  aún no venían los hijos, mi esposo me preguntó ¿Qué por qué no salía embarazada?, ya era hora de tener niños. Yo le respondí que no sabía, pero que iba a ir al médico para que me dijera que podría ser.

Cuando ocurren estos casos, por lo general la mujer es la culpable y él daba por hecho que yo era la estéril. Al día siguiente, fui donde mi médico, luego de hacerme varios exámenes, me dijo que estaba apta para tener hijos en cualquier momento, que no tenía ningún problema, que tal vez, podría ser mi esposo, por lo que me pidió que regrese con él, para examinarlo y descartar posibilidades.

Ante este pedido, fui donde mi esposo y le conté lo que el médico me dijo, nunca me imaginé que reaccionaría de esa manera, diciéndome a viva voz… ¡que él no tiene por qué hacerse ningún examen!, que está que no puede tener hijos era yo, y que no le eche la culpa a él de mi perfectamente bien de salud y que el doctor que visité no sabía nada, que la infertilidad.

Ante esta respuesta me sorprendí, era la primera vez que veía a mi esposo alterado, no sabía qué hacer, me puse nerviosa, con ganas de llorar, me tapé la cara y salí corriendo de su estudio, me dirigí hacia mi dormitorio donde me quedé dormida de tanto llorar.

Al siguiente día, que me tocaba la consulta, le conté al doctor lo que mi esposo me dijo, respondiéndome, que no me preocupara y que sigamos adelante con los exámenes, para corroborar que yo estaba totalmente sana.

Mientras tanto, mi esposo, no era el mismo, era como si me lo hubieran cambiado, incluso se fue a dormir al cuarto de huéspedes, no quería hablar conmigo, peor verme, me odiaba y realmente no sabía por qué.

Al recibir los resultados de los exámenes, se los llevé, para demostrarle con pruebas, que yo no tenía problemas para tener hijos, y que si él no se los hacía, nunca podríamos saber ¿Cuál era el motivo?

Cogió los exámenes, se sentó frente a su escritorio y los leyó con suma atención, cuando terminó los estrujó y los tiró al piso y con gritos me ordenó que me fuera de su presencia.

Nuevamente salí corriendo de su estudio y esta fue la última vez que lo vi. Me dejó sin darme ninguna explicación, sentí que el mundo se me acababa... no podía creer lo que me estaba ocurriendo, todo mi mundo se estaba destruyendo.

A los pocos días me enteré que estaba en casa de padres, me llamaron para preguntarme que qué era lo que estaba pasando. Les conté de los resultados de los exámenes. Ni ellos aceptaban la actitud que había tomado su hijo, por algo que a lo mejor era sin importancia.

Se encerró en su dormitorio de soltero, por tres días, le tocaban la puerta, pero no respondía, pero al final de la tarde se sabía que estaba vivo porque gritaba que lo dejaran en paz, que no quería ver ni saber de nadie, que lo dejen solo.

Sus padres le decían que todo podía resolverse, que vaya a otros países donde la medicina estuviera más avanzada, para poder resolver ese problema, que no se solucionaría estando escondido en un dormitorio.

Nunca respondió a la petición de sus padres, al tercer día se escuchó la detonación de un disparo. Todos fueron al dormitorio donde estaba mi esposo, tumbaron la puerta y lo encontraron desnudo y muerto en el piso.

Al enterarme del hecho, no encontraba consuelo, quería morirme, sin mi esposo, él, que me decía que me amaba, el fuerte, el valiente, él, que ordenaba a 100 personas y todos le hacían caso, no soportó el hecho de que no podía tener hijos.

Mi vida se convirtió en un desastre, no quería vivir una vida donde mi esposo ya no era parte.

No encontraba consuelo en nada, ni la familia, ni los amigos, nada me hacía sentir mejor, estaba derrotada, acabada, sin deseos de hacer las cosas elementales como levantarme de la cama, cepillarme los dientes, bañarme, cosas que las hacemos a diario y que para mí se convirtieron es algo difícil de realizar.

No me arreglaba, andaba sucia y apestosa, salía a la calle a buscarlo entre la gente, por lo que comencé a reunirme con malas compañías, yo que odiaba a los drogadictos ahora era parte de ese mundo.

Mi vida se transformó a los 21 años, era joven viuda y heredera de una gran fortuna, pero no era feliz, por mucho tiempo me culpé de la muerte de mi esposo, hasta que comencé a drogarme con opio, no sentía nada, me sentía en el aire, me olvidaba de todo, solo quería tener relaciones sexuales para darle gusto al cuerpo.

En ese estado no distinguía si era hombre o mujer, era lo único que me hacía olvidar a mi esposo. Por lo que comencé a hacerlo diariamente, como tenía mucho dinero, para mí no era problema conseguir la droga e incluso invitaba a toda esa gente para que me acompañaran en mi viaje.

Sabiendo que lo que hacía estaba mal, no quería que nadie se enterara de mi nueva vida, despedí a los empleados, y solo me quedé con una, que me servía de compinche y hacía todo lo que le decía por dinero, incluso era lesbiana, me cocinaba y una vez por semana limpiaba la casa.

Así comenzaron mis errores, me alimentaba mal, fumaba cigarros apenas me levantaba y antes de irme a la pocilga donde me reunía con mis nuevas amistades. Era un sitio oscuro, con muchos cuartos donde te esperaba una persona para darte la pipa y ayudarte a comenzar tu viaje, y cuando ya no sentía nada, me reía como loca, bailaba aunque no hubiese música, buscaba a los hombres, los besaba, los tocaba en la misma noche estaba con 4 o 5, me volví insaciable en el sexo.

No dormía, toda la noche me pasaba en ese lugar, al amanecer regresaba a mi casa en un estado catastrófico, había hecho un trato con el dueño del lugar, él me mandaba a ver y en la madrugada me iban a dejar, mi empleada dejaba abierta la puerta del garaje para que nadie me viera llegar.

Asistía a fiestas donde ni en mis peores sueños hubiera asistido, había gente, que físicamente parecían muertos andantes, capaces de hacer daño a cualquiera por el solo hecho de no darle dinero para consumir droga.

Me convertí en parte de ese mundo, donde el alcohol, la droga y el sexo eran los invitados, principales, aunque vivía en una casa lujosa, de buena familia, de noche no era más que una drogadicta, fornicaria y lesbiana, creía que en ese lugar iba a encontrar alivio para mi sufrimiento. LA MUERTE.

Llegué al extremo de tener sexo, con cualquiera, aunque no estuviese drogada, con solo el hecho de que me lo pidieran, nunca me negaba, quería hacerlo a cada rato, porque no me satisfacía nadie, todas las noches lo hacía con dos o tres a la vez. Era una orgía, interminable, hombres con hombres y mujeres con mujeres, también hacían tríos dos hombres y una mujer o dos que hacíamos, pero nadie reportaba ni llamaban a la policía, todo era legal en mujeres y un hombre, todos se acomodaban a sus gustos, otros solo miraban lese lugar.

Me volví tan adicta al sexo que en las mañanas cuando estaba en casa y me despertaba, llamaba a cualquier hombre que estuviera fuera de mi casa, si era el basurero, el cartero, o cualquier pasante lo hacía entrar para que me haga sexo, y le pagaba, ya no dependía de mí.

Después de esta actividad, prendía una pipa de opio, para tranquilizarme, y ese era mi almuerzo, no comía, la empleada que tenía, era una lesbiana, le pagaba una buena cantidad para que me lo hiciera, era algo tremendo cuando estaba lúcida, lloraba y me remordía la conciencia, pero inmediatamente, me volvía a drogar. Todo el día pasaba drogada.

Lo triste del caso era que nadie de mi familia, ni amigos, sabía de mi nueva afición. Fui tan precavida con lo que hacía, que nadie sospechaba.

Asistía a pocas reuniones, para que me vean, llamaba a mis padres y a mis suegros, la empleada que tenía también me ayudaba diciendo mentiras y así pasaron 9 meses.

Un día cuando llegue al antro y comenzaba a drogarme vi a un hombre entrar al lugar, no parecía drogadicto, pero seguí en lo mío. Se sentó en la barra del bar, pidió una bebida gaseosa y se dedicó a ver a su alrededor, me vio e inmediatamente se me acercó.

Y me dijo: tú no perteneces a este lugar eres especial, me preguntó mi nombre, respondí, me tomó de la mano y me invitó a salir. Acepté. Pensando que íbamos a tener relaciones sexuales.

Pero... oh sorpresa, me llevó a otro bar, donde conversamos toda la noche, amanecía cuando me preguntó que donde vivía, le di mi dirección y me llevó a mi casa. Quedando en vernos al siguiente día.

Era la primera vez que me sentía bien tratada y pude mantener una conversación normal, a pesar de que estaba drogada. Al siguiente día no tuve ganas de drogarme.

Antes de acostarme sentí el deseo de darme un buen baño, qué bien me sentí después, dormí muchas horas, como no la hacía hace mucho tiempo.
Mi mente descansó y mi cuerpo se renovó. Me desperté como a las cinco de la tarde, con ganas de arreglarme, para poder recibir a mi nuevo amigo, llamé a mi sirvienta para que me ayude a hacer preparativos.

A las ocho en punto estaba lista y arreglada la casa, los aperitivos deliciosos para el invitado, que llegó puntual con una flor blanca, la acepté emocionada, lo invité a entrar, el aceptó, le pregunté si quería tomar algo a lo que respondió que sí...
Conversamos trivialidades, pero después de un rato se atrevió a preguntarme ¿qué, que hacía en ese lugar?....

Bajé la cabeza y doblando una servilleta que tenía en la mano, las lágrimas inundaron mi rostro, le conté lo de mi esposo, él escuchaba con mucha atención...

Terminé de hablar, los dos permanecimos por largo tiempo en silencio, pero después él, me relató su historia...

Comenzó contándome que su ex esposa lo dejó... hace muchos años, y que no fue por un hombre, sino que por la droga, pero él creía que le había sido infiel y pos eso se separaron, hasta que aproximadamente un año atrás, la encontraron muerta en uno de esos antros, y cuando se enteró de ello, él se dio cuenta de lo injusto que había sido con ella y desde ese momento decidió ayudar a mujeres drogadictas.

Y cuando me vio, sintió la necesidad de sacarme de ese lugar, para que nunca más regresara y me diera cuenta que cuando se tiene un motivo para vivir se puede ser feliz.

Ese mismo día dejé las drogas. Todo lo que había hecho para encontrar la muerte e irse a reunir con mi esposo quedó atrás.

Lo primero que hizo fue invitarme a su iglesia donde encontré el consuelo para aliviar mi angustia

Desde ese día mi vida cambió, Comencé a asistir a los cultos me involucre en la iglesia y aprendí a conocer a nuestro Dios, ahora soy una nueva criatura que sirve al Señor llevando su palabra a los pueblos y a personas que necesiten ser libres de pecado.

Encontré en la iglesia a una familia, que me amaba y que oraba por mí y por mi necesidad, también encontré amigos que me buscaban porque soy una buena persona y no por mi dinero y lo más importante encontré a Jesús que limpió mis pecados y me dio una nueva identidad y un cambio de vida.

Después de un tiempo de salir con mi amigo nos casamos, y tuvimos dos hermosos hijos un hombre y una mujer que ya nos han hecho abuelos de 5 nietos hermosos.

La prueba fue dura, el desierto largo, pero salí adelante, con una sola palabra de ánimo, muchos han de decir, que el dinero que tenía me ayudó, pero les digo que no fue así, para lo que me sirvió en el pasado fue para comprar una falsa tranquilidad que me daba la droga. Pero cuando comprendí quien era yo y para que fui creada, en ese momento encontré la paz que sobrepasa toda paz y comprendí, que si valía la pena seguir viviendo.

Mi descendencia, míos dos hijos maravillosos y mis cinco nietos muy bien criados, y la felicidad de haber encontrado a este hombre que a pesar de conocer mi pasado, nunca me lo restregó. Y lo más importante haber encontrado a Jesús, que no vino a mí cuando yo se lo rogaba, pidiéndole que me devuelva a mi esposo o me que matara para estar junto a él.

Si él hubiera hecho eso en estos momentos no podría dar mi testimonio a miles de personas que están como yo y comprendí que Dios no está ahí para hacer lo que nosotros le digamos que haga, sino para levantarnos cuando nos hemos caído y cuando entendemos que quién es él realmente encontramos esa paz que sobrepasa toda paz.
Lo más importante fue, que él estaba ahí, a pesar de la inmundicia en que vivía, mandó a sus ángeles para que me rescataran. Él me encontró aún después de que yo dejé de buscarlo. Siempre llega a tiempo.

Buscamos a Dios para que nos solucione nuestros problemas, es como nuestro consolador instantáneo en tiempos de necesidad. Pero lo realmente importante es amar a nuestro prójimo como él nos amó.

Alzar la cabeza y mirar alrededor nuestro y veremos a tanta gente necesitada, en peores condiciones que nosotros, aunque esto no es un consuelo, lo podemos tomar como un punto de referencia para salir a adelante.

Porque Dios es amor y nuestro consuelo en la necesidad, por eso siempre tenemos que estar listos para ayudar al prójimo, amarlo, respaldarlo, valorizarlo, por lo que es y no por lo que tiene y solo así, Dios nos encontrará, no en la desesperación, no en la angustia, ni en la inmundicia, sino cuando damos amor, y consuelo al desesperado, porque Dios es eso, Amor.

Cuando terminó diciendo estas palabras, la miré, tomé un sorbo de café, me levanté le di un abrazo fuerte y le dije, que yo quería conocer a ese Dios tan bueno al que ella sirve.

Amen….

La vida desordenada vanidades y placeres como el sexo anormalmente intensa afecta a cualquier aspecto de la vida diaria.

Vaya cada estudio sirve para aprender más gracias a Dios por la paciencia que me da para poder definir qué es lo mejor que debo escribir recopilar es lo mejor, esto es lo que da provecho prefiero en mi tiempo libre estudiar investigar la Palabra de Dios, sé que cada día vamos tratando de ser mejores, y este es mi gran compromiso y siento que Dios así lo ha querido.

Dios les bendiga.









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